Representacion de “El Motin de Aranjuez”

Motin de Aranjuez

Sin lugar a dudas la historia de Aranjuez no se comprende si no conocemos a fondo lo que supuso el denominado Motín de Aranjuez. Un acontecimiento histórico que tuvo lugar en dicha localidad en el año 1808, concretamente la noche del 17 al 18 de Marzo de aquel año, y que marcaría no sólo la historia del municipio sino el rumbo del país.

Representación del Motín de Aranjuez

Más de 170 vecinos del Real Sitio y Villa de Aranjuez dan vida cada año a la crónica que recogen los “Episodios Nacionales” de Benito Pérez Galdós, que narra el descontento popular, las intrigas de la corte, la caída del ministro afrancesado de Carlos IV, Manuel Godoy, la abdicación del monarca y la ascensión al trono de su hijo Fernando VII.
La escenificación del Motín tiene lugar en la Plaza de Parejas y el Palacio Real se convierte en el escenario del levantamiento popular. En una explanada de más de 7.000 metros cuadrados la espectacular representación de los hechos que se desarrollaron entre el 17 y el 19 de marzo de 1808 traslada a vecinos y visitantes a la España de la corte de Carlos IV.
Los ciudadanos de Aranjuez representan anualmente con gran orgullo este espectáculo, dirigido por el reconocido director teatral Francisco Carrillo, que ha venido a dar nombre a las Fiestas que cada septiembre se celebran en Aranjuez

Vídeos del Motín de Aranjuez

Historia del Motín de Aranjuez

Se caracterizó por ser una revuelta popular llevada a cabo por el pueblo y respaldada por el entonces Príncipe de Asturias, que sería el futuro rey Fernando VII. Este hecho iba en contra, principalmente, del primer ministro y mano derecha del rey Carlos IV, llamado Manuel Godoy, ya que en realidad, él era el principal causante de la política española del momento.

Todo vino causado por una serie de acontecimientos relacionados con las alianzas que primero mantuvo Manuel Godoy con  Inglaterra y después con Francia, en manos de Napoleón Bonaparte. Todo esto lo venía observando Fernando VII con, aparte, celos e indignación. No veía con buenos ojos la política de Godoy y además notaba que el primer ministro controlaba a su antojo a su padre, el rey.

El culmen llegó cuando, según el Tratado de Fontainebleau, en 1807, España, bajo la autorización de Godoy, permitía el acceso de las tropas de Napoleón a través del país con la excusa de invadir Portugal, aliados de Inglaterra, ya que era más sencillo así que por mar, donde las tropas portuguesas eran más fuertes. Este tratado contemplaba el reparto de Portugal entre Francia y Godoy (nombrarían a Godoy rey del Algarve).

Al ir avanzando por España las tropas francesas, los españoles se dieron cuenta de las verdaderas intenciones de Napoleón: Invadir España.

En 1808 la situación era insostenible y la familia real, aconsejada por Manuel Godoy se retiró a Aranjuez, ya que si ocurría lo peor, era mucho más sencillo salir desde este municipio camino a Andalucía y de allí coger un barco camino a las colonias americanas, que de Madrid capital. Básicamente lo mismo que hicieron los reyes de Portugal tiempo antes.

Esto ya se rumoreaba y al pueblo de Aranjuez no le gustaban esos rumores ya que si Godoy se llevaba a los reyes de Aranjuez, de qué vivirían ellos el resto del año, ya que estas personas se mantenían prácticamente de las Jornadas Primaverales, que era la temporada que, desde tiempos de Felipe II, los reyes pasaban en Aranjuez. Esto aumentó el fervor de los partidarios de Fernando VII y decidieron asaltar el Palacio de Godoy en Aranjuez para apresarle. Acudieron de madrugada con toda clase de artilugios de los que disponían, como palos, picos, palas, etc.

El palacio del primer ministro fue saqueado pero la finalidad era encontrar al susodicho, el cual se encontraba escondido. Finalmente al ser hallado, lo llevaron apaleado hasta un cuartel cercano a Palacio Real.

A Carlos IV no le quedó más remedio que tomar las riendas, la primera medida fue desposeer a Godoy de sus poderes, asumiendo él mismo el control del Ejército y la Marina. Finalmente Carlos IV no tuvo más remedio que abdicar en favor de su hijo, Fernando VII, y de esta forma salvar la vida de Manuel Godoy.

Días después, el 23 de Marzo de 1808, los franceses llegaban a Madrid y Murat, cuñado de Napoleón, se encargó mediante tretas de declarar nula la abdicación de Carlos IV. Este hecho sería conocido a posteriori como las Abdicaciones de Bayona, de modo que ni Carlos IV sería rey, ni Fernando VII tampoco. El período conocido después como la Guerra de la Independencia contra Francia y la regencia de José I Bonaparte, hermano del Emperador Napoleón.